¿Y si escapamos juntos del reporting?

Reporting

¿Y si escapamos juntos del reporting?

Estamos en un momento en el que hablamos continuamente de conceptos como Inteligencia Artificial, Machine Learning, automatización en la compra de medios o personalización de contenidos en base a audiencias. Son todo conceptos que tratan de hacer nuestro día a día más fácil, al tiempo que mejoramos la experiencia de nuestros clientes con nuestra marca. Siendo así, ¿por qué sigue habiendo tantas empresas que siguen estancadas en el uso de los datos solamente para apilar hojas con gráficos y tablas sobre la mesa de alguien?, ¿por qué algunos siguen estancados en los tiempos del reporting?

Hay muchas razones, pero la más habitual es la dificultad que entraña salir de la zona de confort, tanto a nivel organizativo de cada empresa, como de los roles y tareas particulares de cada persona dentro de ella.

Muchas organizaciones siguen empeñadas en avanzar en su proceso de “transformación digital” a través de la adquisición de tecnología, sin plantearse antes si están preparadas para aprovechar el potencial que dichas plataformas son capaces de aportar.

Plataformas como DMPs, o los clouds de marketing de los principales fabricantes de tecnología, han repuesto a las demandas históricas de las empresas, creando entornos donde se puedan explotar y utilizar los datos de diferentes fuentes de forma conjunta para crear estrategias de marketing mucho más personalizadas y adaptadas a las necesidades de los usuarios. Ahora que esto está disponible, nos encontramos que las organizaciones internamente están divididas en departamentos estancos, con CRM por un lado, equipos de gestión de compra de medios por otro, gestores de portal web, equipos de mobile, canales offline, tiendas físicas, oficinas, etc., y sin intención de trabajar de forma conjunta. Siguen sin encontrar un nexo común, a pesar de compartir las dos cosas más importantes de una organización: el objetivo de negocio y la clave de todas las decisiones, el cliente.

La pregunta que habría que hacerse antes de invertir millones y millones en herramientas tecnológicas es: ¿cómo damos el paso para iniciar verdaderamente este proceso de forma robusta y con garantías? Ahora bien, la respuesta no es sencilla, ni única. Pero en términos generales sí hay algunas claves básicas para el éxito: iniciativa descendente. Son los rangos superiores los que tienen que estar convencidos de querer llevar a cabo este proceso con un planteamiento claro. Hay que involucrar a todas las áreas de negocio. El objetivo global de la empresa depende de todos, por lo que será necesario que entiendan las implicaciones de esta nueva visión como, por ejemplo, cómo el trabajo de unos impacta en otros y cómo las acciones deben trabajar de forma coordinada para la consecución de dicho objetivo, romper los silos y la visión sesgada de objetivos de departamentos de forma aislada. Y, por supuesto, centrarse en el cliente y sus necesidades, de ellos depende todo.

Esto no es más que una reflexión después de varios años trabajando en empresas de diferentes verticales, ejerciendo roles en diferentes departamentos que han hecho un uso de los datos completamente diferentes, y otros tantos años en consultoría que me han permitido identificar este particular mito de la caverna que existe en muchas empresas.

¿Y vosotros, qué opináis?

No hay comentarios

Envíanos tu comentario

catorce + Once =

¡Suscríbete a nuestra newsletter mensual Stay Sharp!

Para más información

CONTÁCTANOS